Maneras de fortalecer tu sistema inmunitario

 

Los ministros del corazón.

Según la MTC (Medicina Tradicional China) el Maestro del corazón y el Triple calentador son los órganos relacionados con  el “Fuego secundario”, que forma parte de uno de los 5 elementos en que se basa su teoría para ayudarnos a entender el funcionamiento de los ciclos de la naturaleza, del hombre y del movimiento de la energía (Chi) en general. El Corazón es el emperador, que se encarga de las tareas realmente importantes y transcendentes, y se apoya en sus ministros para que estos le resuelvan y se adapten a las múltiples situaciones que ocurren en nuestra realidad y modulan cómo nos relacionamos y nos protegemos a nivel físico y emocional.

 

El Maestro del corazón

Al MC (Maestro del corazón) también se le denomina Protector del corazón. Su órgano físico asociado es el pericardio que es una bolsa que recubre y protege el corazón.

Tiene la función de la unificación del Ser en contacto con la totalidad de la persona.

Unifica el cuerpo para el movimiento, da centro a la acción y la reacción.

Protege al corazón, le permite funcionar con menos fricciones, hace de amortiguador, absorbe el impacto haciendo que sea absorbido por el cuerpo y se pueda seguir adelante adaptándose a la energía contraria y redirigiéndola a través del centro.

Ayuda a vivir con plenitud y sin tensión. Tiene que ver con la capacidad de disfrute, la satisfacción, la capacidad de mantener una relación y un compromiso.

Está relacionado con el funcionamiento físico del sistema vascular (arterias y venas) y con la protección emocional. Da estabilidad emocional y física a través de la respuesta vascular y ayuda a circular los nutrientes y la información en el transcurso de la vida.

Si hay problemas en el MC se pueden manifestar como arritmias, palpitaciones, hipertensión, pulso irregular, problemas en tensión sanguínea, varices, amigdalitis, dificultad para tragar, úlceras en la lengua, problemas en el pecho (ahogo, dolor, coraza, rigidez, opresión), dolor de estómago o duodeno, tensión abdominal, dolor en brazo, frío en extremidades, hormigueo en los dedos, cansancio, somnolencia, insomnio, epilepsia, migrañas.

A nivel emocional se puede manifestar con agitación tanto despierto como dormido, ensoñación excesiva, comportamiento maníaco, ansiedad, euforia, delirios, problemas emocionales (represión, traumas), excesiva locuacidad, nerviosismo en los encuentros sociales, miedo al contacto, vulnerabilidad, hipersensibilidad.

Y a nivel mental como confusión y estar ausente.

 

El Triple calentador 

Tiene la responsabilidad de la integración total de la persona, relaciona y comunica todos los órganos del cuerpo y sus funciones. Regula el metabolismo de los líquidos. Intercomunica los llamados “tres fogones” (pecho, abdomen superior e inferior).

Protege al cuerpo físicamente a través de la circulación periférica y el sistema linfático. Nos protege emocionalmente regulando nuestra vida social.

Está relacionado con el tejido conjuntivo, las fascias, el diafragma, el tiroides, la regulación térmica del cuerpo y el sistema inmunológico.

Si hay problemas en el TC se puede manifestar como amigdalitis, dolor de garganta, resfriados frecuentes, secreción mucosa excesiva, pesadez en la cabeza, dolor de cabeza en sienes o en un lateral, migrañas, problemas en pecho (pesadez, presión, tirantez), problemas abdominales (dolor, indigestión, hinchazón, rigidez, molestias, pesadez, retención de líquidos, frío, estreñimiento, heces sueltas), problemas en brazo (dolor, rigidez), problemas en cuello (dolor, latigazo, tensión, tortícolis), problemas en hombros (dolor, rigidez), circulación deficiente en piernas, hipersensibilidad al frío-calor-humedad, sudoración espontánea, hipertensión, inflamación glándulas linfáticas, micción dificultosa, dolor de oídos, zumbidos, ojos cansados o irritados, problemas en piel (erupciones, picor, psoriasis), problemas del sistema inmunológico (infecciones, alergias, esclerosis, fibromialgia).

A nivel emocional se puede manifestar como ser excesivamente cauto y precavido, timidez, falta de alegría, falta de audacia, inadaptación, antisocial, paranoia, no oir lo que nos dicen, problemas para relacionarse, se esconde detrás de otros, socialmente inseguro y tenso.

Y a nivel mental con creencias rígidas y desorganizado.

 

¿Qué hacer?

Ser más flexible mentalmente en nuestras creencias y en nuestras acciones, ceder. Escuchar todas las señales, dejar de hacer algo si vemos que repetidamente no nos ayuda o satisface, no ser masoquista. Atreverse a ser uno mismo, dejar de actuar en función de lo que piensen o digan los otros. Ser coherente con lo que se siente, se piensa, se habla y se actúa. Hacer cosas nuevas y distintas. Perder el miedo a relacionarse. Tener actividades sociales. Tener contacto físico con personas (caricias, abrazos, masajes). Hacer actividades de coordinación corporal complejas (danzas de Gurdjeff). Rodar. Gatear. Bailar. Disfrutar. Hacer ejercicio aeróbico. Hacer espacios regulares para estar sólo, para reflexionar o meditar. Protegerse de los cambios de temperatura. Satisfacer tus necesidades reales.

 

Shiatsu

Con el diagnóstico energético que se realiza en shiatsu sabremos qué energías tenemos desequilibradas, esto junto con los síntomas que aparecen nos ayuda a orientar y confirmar el tipo de trabajo a realizar (con shiatsu o con otras técnicas).

El trabajo de presión sobre los meridianos del MC y TC es muy eficaz. También lo es la movilización y coordinación simultánea de las cadenas musculares. Estiramientos de las extremidades en diagonal con la inspiración ayudan a conectar con un centro y a tener sensación de unidad en el cuerpo. Contacto con la intención de proteger y envolver. Ayudar a expandir la respiración abdominal.

 

Meditaciones Activas Osho

Crean un espacio para que podamos dar una vía adecuada a nuestra expresividad, de una manera lúdica, fácil y en sintonía con nuestra individualidad y sentimiento. Lo haremos por ejemplo con la danza libre, es muy útil hacerlo con los ojos cerrados para dejar de compararnos con los demás, desconectar del exterior y conectar con tu interior. Esta es una de las claves principales, si eres tú mismo y no te reprimes en tus movimientos y expresión, te será muy fácil relajarte ya que no tendrás que hacer ninguna fuerza de contención que nos genera tensión y desgaste energético inútil. También hay técnicas de coordinación muy indicadas para equilibrar las energías del fuego secundario.

El hacerse un espacio para uno mismo observando todo lo que ocurre hace que tomemos conciencia de si estamos en sintonía con nuestros objetivos vitales, si es así habremos alcanzado estar en paz.

 

 

José Antonio Espeso

Ingeniero superior de telecomunicación, terapeuta de shiatsu y monitor de meditación.

Director de la escuela de shiatsu Masunaga

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